Publicar este artículo en la web es para mi honor por dos
cuestiones. La primera es porque me parece un artículo muy interesante ya
que habla de una faceta del bóxer no muy extendida. La segunda es porque Marcey
es una de las personas más nobles y sinceras que he conocido en mucho
tiempo y pienso que con la intensidad que vive el mundo del bóxer y el
trabajo deportivo será en un futuro no muy lejano un referente a tener en
cuenta dentro de nuestra raza
El
bóxer, un excelente perro de trabajo. A pesar de sus ya conocidas
limitaciones morfológicas con respecto a razas tradicionales, sus ansias
incansables de complacer a su amo y espíritu propio, lo convierte en el
compañero perfecto de batallas.
Me llamo Marcey Alberro Roger un apasionado del trabajo deportivo y por
supuesto de esta magnífica raza, comencé en este mundo aproximadamente hace
dos años, con mucha ilusión y siempre defendiendo la idea de que nuestros
perros están perfectamente capacitados para competir a un alto nivel.
Mis comienzos fueron con la adquisición de un cachorro, el cual con sus
inagotables ganas de jugar e hiperactividad propia de esta raza, me hizo
pensar que necesitaba algo más que largos paseos. Fue así que decidí darle
una utilidad a toda esa energía desbordante. ¿Y qué mejor manera una
actividad en equipo como es el (RCI)?, que implica no sólo fuerza física
sino también esfuerzo mental, siendo favorable para su salud y estado
emocional.
Al principio tengo que confesar que surgen contrariedades, pues el avance
de un guía novel junto a su perro es bastante lento, se necesita constancia
para empezar a disfrutar de los progresos del animal y obviamente del guía;
pienso que es precisamente la etapa en la que gran mayoría de principiantes
terminan abandonando esta afición y a su ves privándose de esa
compenetración con el compañero que ha electo y el que le puede ofrecer
incontados momentos de celebridad.
Una de las cualidades más evidentes en el boxer y a la que todos los que
trabajamos con ellos podemos aprovechar, es que son perros sumamente
dependientes del guía, por lo que a la hora de lograr llamar su atención en
obediencias, nos resulta relativamente más sencillo. En protección tenemos
un pequeño problema con la mordida, puesto que su corto caño nasal,
acompañado de un prognatismo evidente, dificulta en cierta medida una boca
llena, lo que no es relevante al momento de evaluar en conjunto, la
rapidez, coraje y corazón que ponen nuestros boxer en dicha disciplina. El
rastro, una rama muy bonita del RCI en la que el perro tiene que recurrir a
una de sus armas naturales más potentes, el olfato y en la que esta raza ha
demostrado, luego del trabajo y conocimientos adquiridos, niveles
considerables en sus trazados obteniendo eminentes resultados.
El RCI es superior a todo lo que he mencionado anteriormente, un medio
imprescindible mediante el que podemos seleccionar carácter, ya que el
boxer fue creado como perro de trabajo y utilidad; en España se ha
relegado en cierta medida esta parte tan importante y a su vez esencial
para obtener auténticos boxers, el hecho de constatar el número de montas
que realiza un campeón de belleza y las que realiza un campeón de trabajo
del BCE, España, Atibox etc lo demuestra.
Pienso que estamos mejorando, cada día se acrecienta la información y por
consiguiente los aficionados al trabajo deportivo con boxers, quiero pensar
que dentro de unos años podremos compararnos en nivel con diferentes
países, ejemplo Alemania, sería interesante que los propietarios de boxer
alcanzaran el grado uno para sus perros, no específicamente con el objetivo
de presentarlos en clase trabajo en los concursos de belleza, sino por la
satisfacción del adiestramiento, afinidad con el perro y por obtener a su
vez resultados en común. No es imposible, yo me dedico al mundo del trabajo
solamente de 15 a 20 minutos diarios, lo que se correspondería a una visita
breve al parque para que haga sus necesidades y los fines de semana
trabajamos protección, asistiendo a un Club reconocido por la RSCE.
Ya sabes, que si te atrae mínimamente este mundo, te invito a que lo
pruebes, es una manera muy diferente de ver a tu perro, pues de ser una
simple mascota, al incorporarte a un campo de trabajo, pasará a ser un
compañero de equipo, donde no se restringe en motivo de complacerte y
ofrecerte satisfacción. Has que se sienta útil y seguro, él te lo
agradecerá.
FIN