Las explicaciones del éxito del esquema empírico de Bruce
Löwe, que produjo excelentes resultados en la cría y obtención de caballos
de carreras a finales del siglo XIX, son las siguientes:
1- El éxito del caballo triunfador se debe en realidad, a la
elección de la madre del potrillo y de su abuela paterna, por intermedio de
sus respectivos, abuelo materno y de su bisabuelo paterno.
2- Pues la mitad cromosómica del bisabuelo paterno, pasa a su hija,
inclusive con todo el cromosoma X de su padre y la mitad cromosómica del
abuelo materno, inclusive todo su cromosoma X pasa a su hija. En realidad
al evaluar la calidad de los padrillos abuelo materno y bisabuelo paterno
por vía materna, evalúa a ambas yeguas.
Le hubiese sido más sencillo evaluar a ambas yeguas, que seguramente deben
haber hecho un papel interesante en las pistas.
Lo que sucede es que los criadores de caballos de carrera y muchas veces
toda clase de criadores se olvidan del plantel de yeguas. Piensan que con
echar un buen padrillo todo esta solucionado. Si además utiliza efectuando
una consanguinidad generacional 3 y 4, es decir que en el Pedigrí, el
bisabuelo paterno y el abuelo materno sea el mismo padrillo, siendo sus
hijas, ambas medias hermanas, producimos según la Tabla de cierto empirismo de Felch, que el potrillo obtenido tiene el 37,50% (25% + 12,5%) de
sangre del padrillo sobresaliente seleccionado. Aclaramos, que según esta
tabla con cierta aproximación ya que no habla de genes, que un hijo hereda
un 50% de la sangre de cada padre y un 25% de cada abuelo y así
sucesivamente.
Es la consanguinidad más exitosa que se ha obtenido en los caballos de
carrera, ya que si se hace más estrecha aparecen los efectos negativos de
la depresión consanguínea, con la consiguiente pérdida de vigor.
Mientras que con la consanguinidad 3-4 hay un refrescamiento de sangre al
cruzar el mismo macho con hembras distintas, pero con el resultante que las
medias hermanas producto del mismo, tienen la probabilidad de aportar un
gran bagaje genético del padrillo seleccionado por medio de la madre del
potrillo resultante y de su abuela paterna.
4- La importancia de las hembras en la cría se debe a los siguientes
factores:
a) Sólo las hembras heredan el cromosoma X del macho sobresaliente. El hijo
solamente el Y, que prácticamente es portador de pocos genes. De manera que
a los hijos machos se le pierde todo un cromosoma!! Es por ello que las
líneas paternas se pierden todas empeorando en cada generación.
Tenemos el caso de nuestro gran padrillo Congreve, que sigue en su gran
hijo Embrujo, pero muere inexorablemente en su último descendiente y
representante generacional Urano. En cambio produce su hija Bellotte, con
Sind al famoso Académico, ganador dos veces del Gr. Pr. C. Pellegrini,
vencedor incluso del Gran Penny Post, en el mismo. Esta línea materna
todavía está en vigencia.
b) Además la heredabilidad de los factores cuantitativos o producto de
acción poligénica presentan generalmente mayor heredabilidad en las
hembras, que en los machos.
c) Debido a la impronta que imprime la madre en sus cachorros, los factores
de comportamiento, deben ser fundamentalmente evaluados en la madre.
Por algo los grandes criadores, cuando van a una cabaña, haras o kennel,
les interesa prioritariamente evaluar las hembras en el mismo. Los ingleses
dicen acertadamente que la mejor hembra en su criadero es mejor que la
mejor hembra que puede adquirir fuera del mismo. Nadie vende sus mejores
hembras. En cambio un buen macho para la cría siempre se puede adquirir ya
sea por un hijo, servicio o semen.
Incluso los grandes criadores siempre buscan en los pedigríes de un
criadero exitoso, la hembra fundadora y la continuidad femenina en sus
pedigríes.
Por algo lo árabes hicieron su famosa raza de caballos con las siete líneas
maternas, que aún persisten!!.
Sintetizando con respecto al esquema de Löwe podemos afirmar que los buenos
padrillos pasan lógicamente sus buenas cualidades por medio de sus hijas,
puesto que sus hijos tienen menos posibilidad de heredar todo el bagaje
genético del padre, mientras sus nietos por medio de sus hijas, tienen
mayor posibilidad.
El factor Rasmussen (RF)
En 1997 Leon Rasmussen publicó el libro Inbreeding en familias superiores
por diferentes individuos. Esta teoría sostiene la importancia de las
yeguas en la cría y recomienda el inbreeding de aquellas que han demostrado
especial don para transmitir sus cualidades a su descendencia. Se ha
constatado que aquellos caballos que poseen el ‘RF’ destacan tanto por sus
resultados en los hipódromos como en la reproducción.
Nicks
Destaca el éxito que tiene el cruce de determinados individuos o corrientes
sanguíneas en distintos países y bajo circunstancias diferentes. Algunos de
los nicks más conocidos son ‘Blushing Groom’/‘Nijinsky’,
‘Nureyev’/‘Roberto’, ‘Northen Dancer’/‘Mr. Prospector’.
Familias maternas
A finales del siglo XIX el australiano Bruce Lowe desarrolló un sistema de
clasificación y numeración basándose en el origen maternal de los caballos
ganadores de las clásicas inglesas. Diversos estudios han mostrado la
afinidad entre distintas familias maternas así como el éxito que se obtiene
con la repetición en las primeras generaciones de individuos de una misma
familia raíz.
Dosage
El origen de esta teoría procede de los estudios del francés Vuillier. Años
después Steven Roman creó el sistema del dosage como lo conocemos hoy: un
sistema de evaluación del pedigrí de un PSI que trata de cuantificar las
potenciales aptitudes de un ejemplar para las carreras se basa en la
aparición de determinados sementales en las primeras cuatro generaciones. A
cada jefe de raza se le clasifica en la categoría Brillante, Intermedia, Clásica,
Sólido y Profesional.
X factor
Marianna Haun publicó en 1997 su libro en el que hacía alusión a la
importancia del corazón en los Pura Sangre Inglés y a que esta
característica genética está relacionada con el cromosoma X, transmitido
por las yeguas y aquellos hijos de éstas que poseían un corazón de mayor
tamaño a lo habitual.
Genética aplicada al PSI
En el Pura Sangre Inglés la genética es muy aproximativa; se busca una raza
ultra seleccionada en la que los defectos sean eliminados con el paso de
las generaciones sucesivas bajo el test de las carreras. Estas
consideraciones respecto a la genética en los caballos de carreras esta
fundamentada en dos pilares: la elección del material base (las yeguas y
posibles sementales para la reproducción de calidad) y el cruce, que
requiere seleccionar al semental adecuado para cada yegua.